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En Canarias, el proyecto RedCentros está impulsado por el Cabildo de Gran Canaria, el Cabildo Insular de Tenerife y la empresa pública Gestión y Planeamiento Territorial y Medioambiental, S.A. (Gesplan). Las islas desempeñan un papel central dentro de la red, aportando la experiencia acumulada durante décadas en la atención veterinaria, recuperación y reintroducción de fauna silvestre, así como en la gestión de instalaciones especializadas. Desde Canarias se coordinan acciones de cooperación con Cabo Verde, Senegal, Gambia, Ghana, Costa de Marfil y Santo Tomé y Príncipe, con el objetivo de establecer metodologías comunes y mejorar la capacidad de respuesta ante las amenazas que afectan a la biodiversidad de estos territorios.


Esta experiencia se articula principalmente a través de los Centros de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, en Gran Canaria, y La Tahonilla, en Tenerife. Ambos centros reciben animales silvestres accidentados o afectados por diferentes causas, proporcionándoles asistencia veterinaria y cuidados especializados para favorecer, siempre que sea posible, su 

recuperación y posterior liberación en el medio natural. Sus equipos trabajan con aves, reptiles, fauna marina y otras especies terrestres, y colaboran con administraciones públicas, cuerpos de seguridad, pescadores, clubes de buceo, entidades ambientales y ciudadanía. Además de su labor clínica, los centros desarrollan actividades de seguimiento, investigación, formación y sensibilización ambiental.


Dentro de RedCentros, Tafira y La Tahonilla actúan como espacios de referencia para la capacitación de profesionales procedentes de los países africanos participantes. Las estancias formativas permiten compartir procedimientos de rescate, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, toma de muestras, realización de necropsias y manejo de especies como las tortugas y las aves marinas. Este intercambio se complementa con talleres presenciales, materiales audiovisuales y un Entorno Virtual de Aprendizaje que facilitará el acceso continuado a protocolos y recursos técnicos, favoreciendo que cada territorio pueda adaptar los conocimientos adquiridos a sus condiciones ambientales, institucionales y operativas.


La participación de Canarias no se limita, por tanto, a la transferencia de conocimientos, sino que se plantea como un proceso de aprendizaje mutuo. La información recopilada por los nuevos centros, el intercambio de experiencias clínicas y el análisis compartido de las causas de ingreso de los animales permitirán comprender mejor amenazas comunes como la contaminación marina, los aparejos de pesca abandonados, las colisiones, la presión humana sobre los hábitats o los efectos del cambio climático. De esta manera, Canarias se consolida como punto de encuentro de una red transnacional orientada a profesionalizar la atención a la fauna silvestre y a fortalecer la conservación de la biodiversidad en la Macaronesia y África Occidental.